Premier de los tres cortos de ficción

Premiere de tres cortos de ficción

La premier de los tres primeros cortos de ficción del reconocido realizador de video clip Arturo Santana tuvo lugar en la Casa del Alba Cultural de La Habana.

Al inicio de su intervención Santana declaró: “hoy es un día para mí importante, pienso que cierra un ciclo que comenzó en 1989, año en que estuve detrás de una cámara por primera vez diciendo tímidamente acción”.

Santana es guionista y director de los tres filmes que se presentaron en esta ocasión y que poseen como elementos de unidad la imagen en blanco y negro, realizada por el destacado fotógrafo Angel Alderete, la música utilizada en función emocional y el homenaje que se hace en cada uno a la cinematografía universal.

En cuanto al uso del blanco y negro el realizador explicó en el encuentro que se debe por una parte a las influencias cinematográficas que posee de todo el cine de los años 60, del francés y del mexicano, y también al soporte en el que se trabajó, por razones eminentemente productivas.

Sobre la música confesó que a veces aunque no esté, la siente y que trata de que la misma no sea explícita y que esté en función emocional.

Acerca al cuidado de la visualidad, evidente en la totalidad de sus piezas, afirmó que procede del trabajo dentro del cine documental que permite la espontaneidad, y del clip y la publicidad que obligan a veces a construir atmósferas suprareales y muy elaboradas; cuando esas cosas se remiten a este cine, dijo, “desembocan en la intención cuidada y la responsabilidad ante la emoción de cada cuadro”.

El cineasta comentó que el cortometraje Besos y lágrimas fue encargado y producido por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, la Organización Mundial de la Salud, el PNUD y RTV Comercial como obra de bien público, y que el resultado es una historia universal y humana que reflejó los valores instructivos que estas organizaciones querían comunicar.

Este corto aborda las situaciones humanas límites y el fenómeno que entraña para las familias tener entre sus miembros a un enfermo de VIH; de conjunto integra además temas tan universales como la traición, la soledad, el racismo y el desamor.

La forastera, rodado en el 2012 en el contexto del Festival de Cine Pobre que dirige el cineasta Léster Hamlet, es un ejercicio de estilo y una muestra de cine referencial y a la vez la ensoñación de alguien que viaja; en el mismo hay una narración en acciones, sin diálogos, que evidencia una atmósfera de decepción, vacío y búsqueda a través de un tempo lento.

Subir al cielo, fue el proyecto ganador por Cuba de la convocatoria para la producción de Día de fiesta, primer largometraje de ficción que se realiza con directores de varias naciones, bajo el auspicio del Fondo del Alba Cultural.

En cuanto a la etapa que se inicia, anunció el cineasta que está preparando con la Televisión Cubana y con RTV Comercial el largometraje Corazones privados, que son cinco historias de amor y desamor con la ciudad de fondo.

Bailando con Margot es otro proyecto que va a desarrollar con el ICAIC y que es un poco más cercano al cine de género; es una película de época, un drama negro, con influencias más tangibles del cine musical- por los danzones-, y de la comedia negra. Transcurre también en La Habana entre 1914 y 1958; es la historia del robo de un cuadro, hecho que desata historias y circunstancias inesperadas.

Se refirió a la constante presencia de La Habana en cada una de sus obras: “Mi gran obsesión es la ciudad donde vivo a la que le debo quizás todo lo que hago, todo lo que sé – si sé algo-, y todas las historias que he podido contar y las que me quedan por contar; es una ciudad llena de emociones, de sensaciones, de sutilezas y a veces de cosas inexplicables; me interesa colocarla a ella y a su gente al nivel de cualquier ciudad del mundo, estas historias pueden haber sucedido, -al menos así las concibo-, en cualquier lugar de esta tierra”.

También aseguró que otra de sus obsesiones es el modo de contar las historias, “yo siempre prefiero no hacerlo todo explícito y sí dejar determinadas hendiduras para que los personajes y el espectador intenten cerrar lo que yo comencé a decir; la otra obsesión es el cine y colocarme detrás de una cámara siempre que pueda”.

Seguidamente expresó que intenta descontextualizar, universalizar sus historia; “si la gente en otro contexto las entiende ya eso es bastante; quiero que esta ciudad flote en todas partes de modo universal sin dogmas ni maleficios” aseveró Santana al final de su intervención.

Publicado en: http://www.cubarte.cult.cu